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Pensamientos Peregrinos

17 de Julio, Burgos Rabé de las Calzadas

17 de Julio, Burgos Rabé de las Calzadas

Visita a Burgos
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ciudad peregrina
Salir de Burgos
Rabe de las Calzadas
Albergue solitario
Cura de pies
descanso

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16 de Julio, Ages Burgos

16 de Julio, Ages Burgos

Noche de tormena,
Salida temprana,
Atapuerca
Erika
camino de Burgos
Burgos al fin
Iñaky
Silvia
Jaime el hospitalero
El helado de fin de jornada
El camino son estos momentos

15 de Julio, Tosantos Ages

15 de Julio, Tosantos Ages

Salida tardía
Foto albergue
camino Villafranca Montes de Oca
encuentro con Erika
camino con Erika
otra vez el bordon
La fuente del agua pura
comida en los Montes de Oca
San Juan de Ortega
Ages
masaje
Albergue solo
PAZ

14 de Julio, Grañon Tosantos

14 de Julio, Grañon Tosantos

Despedida,
camino tranquilo Belorado
Habitación Zen
Eryka y las cucarachas

13 de Julio de Najera a Grañon

13 de Julio de Najera a Grañon

La jorrnada comienza pronto, cuando me levanto aun no ha amanecido, inicio la marcha con calma, a la salida de Najera nos espera una buena rocha,
me detengo a comprar fruta en la tienda y a continuación me voy a desayunar al bar, coincido de nuevo con Silvia que ha pasado alli la noche, desayunamos juntos y emprendemos la marcha,


Al entrar en Grañon me dirijo a la panadería para llevar algo al albergue, compro las tipicas de Grañon y me dirijo al Albergue,
dicen que hay unas tortas Grañon magia en el camino, Iñaky en el albergue

12 de Julio. Navarrete-Nájera

12 de Julio. Navarrete-Nájera

Los compañeros de habitación madrugan, yo dudo si caminar hoy porque el estado de mis pies no es nada bueno. Silvia, tras su desayuno, vuelve para reemprender el camino. Le digo que prefiero descansar más rato y nos separamos de nuevo. Hasta eso de las nueve no me levanto. Las hospitaleras estaban cerrando el refugio cuando llego a la puerta, un poco más tarde y me quedo encerrado. Decido aliviar el peso de la mochila: me acerco a la estafeta de correos y envio mi primer paquete peregrino. La salida de Navarrete es bonita. Los pies ya se han calentado y no duelen. Me animo pensando en que hoy sólo son dieciséis kilómetros. Hoy camino solo. Me cruzo con pocos peregrinos. El tramo hace honor al nombre de la localidad que diviso: Ventosa y, con este viento, la soledad y el camino voy adentrándome en las sensaciones de esta ruta milenaria. En la pared de una vieja fábrica de harinas está uno de los Poemas Peregrinos más hermosos que describen el camino. La entrada a Nájera no es nada agradable, prólogo de lo que hay en cada núcleo urbano de cierto tamaño. El Refugio es nuevo y todo lo opuesto a lo que busco en el camino, un gran barracón con literas. Siento la masificación del camino. Tumbado en mi litera observo distintos tipos de peregrinar: los "operarios del camino" son los que más me llaman la atención. Se lo toman como una jornada de trabajo: madrugar, cumplir con la jornada/etapa del día, llegar al albergue, coger sitio antes que los demás... No creo que disfruten del camino o, quizá, su forma de disfrutar dista mucho de lo que yo siento. En el camino, como en la vida, te encuentras gente de todo tipo: unos sólo quieren cumplir, otros encontrar sentido, otros conseguir un fin y otros disfrutar del momento/camino.

10 de Julio. De Los Arcos a Torres del Río

10 de Julio. De Los Arcos a Torres del Río

El día esta lluvioso, como mi ánimo. Lo único que tengo claro es que debo salir de Los Arcos, el camino me dirá dónde detenerme. Salgo de Los Arcos con paso lento, los pies duelen mucho, y soy adelantado por peregrinos que enseguida pierdo de vista. ¡Cuán distinto de anteayer! Paso a paso me acerco a una pareja de peregrinos que van parando cada poco. Me uno a ellos y acomodamos nuestros pasos. En el camino siempre hay alguien que puede acompañarte, ni siquiera has de buscar compañía a toda costa, debes disfrutar de tu soledad o de la compañía que encuentres, disfrutar de cada ocasión. El tramo de Los Arcos a Sansol es un continuo sube y baja: en las bajadas veo las estrellas con el talón y en las subidas duelen las ampollas delanteras. Poco a poco nos acercamos a Sansol y tras él, girando un poco, Torres del Río. Apenas hemos andado ocho kilómetros, nos detenemos a almorzar y cuál es mi sorpresa cuando en el dintel del bar aparecen juntos tres símbolos del camino: la Tau, la Pata de Oca y la Cruz Templaria. Ese sin lugar a dudas es un lugar especial, además de la presencia de la iglesia del Santo Sepulcro, templaria como Santa María de Eunate y, como ésta, símil del templo de Jerusalén. Otro lugar mágico del camino. El bar de la Pata de Oca me sorprende muy gratamente por su decoración y por sus generosas raciones. Entablo conversación con Virginia y me informo acerca de los horarios de visita de la iglesia. Mis compañeros de hoy deciden partir. La conversación es animada. Conoce toda la simbología del camino y es muy buena anfitriona. Me regala una bola de cuarzo rosa para que me de energía en el camino. Sus consejos acerca de la amistad, la magia de la gente y del camino interior de sensaciones y sentimientos que cada uno hacemos a lo largo de nuestra vida es algo que ha influido en mi pensamiento. Un día especial. El peregrino vuelve a andar y descubre que el camino es el que indican las paradas, tan sólo hemos de fluir por él e interpretar las señales como nuestra intuición, entendimiento o voluntad quieran hacerlo. Me alojo en el refugio que regenta la asociación Vía Lactea, lleno de simbología templaria y hospitalaria. Visito la iglesia y, si en Eunate todo es luz, nacimiento y vida, aquí es oscuridad, negrura, muerte. Cara y cruz de la vida. Dos iglesias de la misma planta y probablemente los mismos arquitectos y que provocan dos sensaciones tan distintas. A partir de hoy el camino señala y el peregrino atiende esas señales.

11 de Julio. De torres del Río a Navarrete

11 de Julio. De torres del Río a Navarrete

La jornada comienza temprano, aunque con la cura de los pies soy de los últimos en salir del refugio. Un buen desayuno en la pata de Oca y al camino. Mi andar es pausado, los peregrino me adelantan y saludan, hoy soy más consciente de mis límites. Al poco veo una peregrina de andar lento y que se detiene cada poco. La saludo al llegar a su altura y caminamos juntos. Es Silvia, alemana, no habla castellano y los dos perpetramos el inglés. Silvia será uno de los felices encuentro de hoy. Entre charla y risa llegamos a Viana y paramos en la plaza a reponer fuerzas, agua y fruta. Silvia se fija en mi sombrero y decide comprarse uno con la flecha amarilla del camino. Andamos muy despacio, mis pies no van nada finos, pero poco a poco llegamos a la parada de Felisa, por supuesto nos detenemos, nos pone el sello y nos obsequia con higos. Tomamos unos refrescos para acompañar y descansamos en un banco. Logroño queda cerca. En este tramo hemos decidido proseguir hasta Navarrete. La llegada a Logroño es agradable. Atravesamos el río, pasamos junto al refugio y vamos hacia el centro. Silvia me indica que quiere entrar en una iglesia, en la puerta nos hacemos las fotos de rigor y... echo en falta el bordón, la segunda vez. Caigo en la cuenta que en Felisa lo llevaba y decido regresar a por él. Quedo con Silvia que nos encontraremos en la puerta del refugio pero, si tardo mucho, ella partirá. El sitio está lejos y los pies doloridos. Pido un taxi que me lleva a Felisa y, en efecto, estaba allí el bordon. El taxi me devuelve al mismo lugar donde lo he cogido. Tan sólo ha sido un paréntesis en el andar. Me acerco a la oficina de turismo a por folletos de Logroño y volviendo, al cruzar el puente, diviso un edificio con todas las pintas de Hospital. Me acerco para pedir unas calzas con las que ducharme y no mojar las curas de los pies y, la fortuna sonríe al peregrino, sin poder decir nada una solícita enfermera al ver cómo camino me conduce a la consulta y me cura los pies. Percibo tanto cariño que me atrevo a decir que ha sido la mejor cura que nunca me han hecho. Tras este encuentro retomo el camino muy alegre. Ha pasado bastante tiempo pero me encuentro con Silvia que me acompaña a comer (ella ya ha comido) y reemprendemos la marcha. La salida de Logroño se me antoja eterna. ¡Qué poco casan los peregrinos y las ciudades! Al tiempo llegamos al parque de la Grajera lleno de familias disfrutando del domingo. El camino se me hace interminable. Pasamos el alto de la Grajera y mis fuerzas disminuyen por momentos, los pies duelen mucho. Dudo de la bondad de la idea de ir a Navarrete pero allí me espera otro grato encuentro. El paisaje es de viñedos y Bodegas. El antiguo hospital de peregrinos de San Juan de Acre, hoy tan sólo unas ruinas, nos recibe. Hoy entiendo perfectamente la profusión de hospitales de peregrinos: estas ruinas conservan algo de la energia que dio en sus días a los peregrinos. Tras infinidad de paradas llegamos a Navarrete el refugio es uno de los mejores que hay en el camino, está lleno pero aún queda sitio en la buhardilla, toda para nosotros. Tras el descanso descubro la hinchazon de mis pies, ahora apenas puedo apoyarlos en el suelo. No debo pasar de treinta kilómetros diarios. Bajar a la ducha se convierte en un suplicio. Me echo a dormir con los pies bien en alto. Al poco llega un nuevo peregrino al alojamiento, él reanuda el camino que ha ido haciendo por fases. Entablamos una agradable conversación. Se llama Iñaky. Es otra de las alegrías que me depara el camino.

NIEVA

NIEVA

Dulce como un sollozo en la nevada

Quisiera estar en tus labios
para apagarme en la nieve
de tus dientes.

Norma de ayer encontrada
sobre mi noche presente;
resplandor adolescente
que se opone a la nevada.

Pasa la mano sobre su blancura
y verás qué nevada melodía
esparce en copos sobre tu hermosura.

También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?

Fragmentos de poemas de Federico García Lorca

Los Arcos, tercer día

Los Arcos, tercer día

El tercer día del camino es, probablemente, uno de los más dificiles, al menos para mí lo fue. Tras el exultante optimismo de ayer, andando dos etapas, hoy de visita al centro de salud para curar los pies. Nuestros pies nos soportan durante toda la vida, nos llevan y nos traen y no les dedicamos la atención que se merecen. No eran sólo los pies los doloridos también mi orgullo. Ayer dueño del camino, hoy peregrino sin caminar. El abandono asalta mi mente y soy consciente de que si continúo no llegaré el día previsto. Es un día gris y amargo. Sólo hago una foto en todo el día a la torre de la iglesia. Me corto el pelo. Todo un día vagando por Los Arcos. Una peregrina me dice que así ya no llego a Santiago. En mi cara se mezcla indignación y desafío. En este día para mí empieza de nuevo el camino con un objetivo: llegar a Santiago; y sin una obsesión: da igual que no sea el 25 de Julio, no fijo día para la llegada. Todos los días del camino son metáforas de la vida y el que hoy describo fue una cura de humildad.

De Puente la Reina a Los Arcos pasando por Estella

De Puente la Reina a Los Arcos pasando por Estella

8 de Julio. Me levanto temprano, 06:00 h, más por el alboroto de los vecinos de cama que por mi natural despertar. El día me parece estupendo, las fuerzas intactas, la obsesión por llegar a Santiago el día 25 se mantiene en mi mente. Salgo del Albergue y mi andar es decidido. Primera foto en la puerta de la iglesia de Puente la Reina y, cómo no, la segunda con una buena panorámica de Puente la Reina. Aquí me olvido el bordón, por primera vez, después de la foto continúo en animada charla con un grupo que hemos formado haciéndonos las fotos en el puente. Al poco caigo en la cuenta de mi olvido y desando los pasos para volver a recoger mi bordón. No será ésta la única vez que me ocurra a lo largo del camino. Una vez recuperado el bordón reanudo la marcha, con paso rápido, voy adelantando uno tras otro a todos los peregrinos que veo, me siento exultante pienso que los demás no se han preparado como yo. Las obras de la futura autovía nos obligan a dar un rodeo con una buena cuesta. En un suspiro llego a Mañeru, Cirauqui llega enseguida y el camino se hace fácil. Mi ritmo es muy superior a los peregrinos que encuentro. En estas estoy cuando alcanzo a Tamimunt, con quien camino un buen trecho, su ritmo es alto y caminamos agusto, no habla castellano y chapurreamos inglés. Llegamos a Lorca, Tamimunt encuentra a unos conocidos en la plaza y se detiene con ellos; yo decido buscar un sitio donde almorzar y nos despedimo. A la salida de Lorca en una tienda-bar, doy cuenta de un buen almuerzo. Tras la pausa continúo la marcha. El camino está lleno de peregrinos y los voy saludando al pasar. Cerca de Estella una nueva sorpresa peregrina: un vehículo de ayuda al peregrino de la Comunidad de Navarra. Me paro a saludar y me ofrecen agua que acepto con agrado. Están vendando la rodilla de una peregrina. Mi ánimo está por los cielos. Reemprendo el caminar y alcanzo a un peregrino que coge mi ritmo; es profesor y va con un grupo de amigos haciendo el camino, pero no de albergues sino de hotel, que es otra forma de hacerlo. Con él converso hasta la llegada a Estella la Bella. Hora de comer. El albergue está más que completo. Tras el sello de rigor pienso en la comida y me da por visitar una tienda típica de pueblo en al que venden de todo. El buen tendero me prepara un estupendo bocadillo con la consiguiente bolsa de fruta y compro pinzas. Me dirijo a la plaza y doy cuenta de la comida. En eso que Tamimunt me alcanza, de su mochila saca un infiernillo y café soluble y me ofrece un café, era lo único que faltaba para una buena comida. En la charla comentamos lo temprano de la hora para dejar de caminar y decidimos continuar hasta Los Arcos: dos etapas en una. Así pronto alcanzaré el ritmo que había marcado para llegar el día 25. A la salida de Estella, Ayegui y desde allí decidimos, más por empeño mío que por idea de Tamimunt, coger la senda de Irache. Visitamos la Fuente del Vino y hacemos caso del refrán. Visitamos el Monasterio de Irache y continuamos por la falda de Montejurra y seguimos una senda marcada, que nos aleja del camino que indican nuestras guías, y nos adentra en un precioso bosque. Tras un buen rato, llegamos a Luquin, que no figura los mapas del camino pero en la señal a la entrada del pueblo se cita como parte del camino. Un hombre del lugar nos explica que siempre ha sido éste el camino y que ahora aparece por Villamayor. Recobramos fuerzas comiendo algo de fruta y nos ponemos al sol. La temperatura ha bajado y echamos manos de las cazadoras. Aún nos queda un buen trecho hasta Los Arcos y van a ser las seis de la tarde. Reemprendemos la marcha, el cansancio hace que nuestro ritmo no sea tan alto, la conversación es muy agradable y reimos mucho, pistas, campos, soledad. A esta hora ya no encontramos peregrinos en el camino, eso me hace disfrutar más si cabe de este momento. Este tramo es la primera prueba de soledad, son casi tres horas hasta llegar a Los Arcos, varias veces cremos que tras el siguiente recodo estara el pueblo pero no es así. Por fin Los Arcos. Fin de etapa. Me siento cansado pero orgulloso. Decido hospedarme en el Hostal. Estoy muy cansado para compartir habitación y ducha y quiero soledad y un baño para mí. Tamimunt me comenta que no puede permitírselo. Me acompaña al Hostal y tras dejar mis bártulos, la acompaño al refugio y aquí nos volvemos a despedir: ¡Buen Camino! Llego al Hostal y me siento agotado y feliz. Comparto mi felicidad por teléfono. Una buena ducha y a cenar. Pero tras la ducha veo el estado de mis pies. El cuerpo tiene sus límites y hoy he sobrepasado uno de ellos. Los dos pies están hinchados y con algunas ampollas, pero el derecho tiene una ampolla del tamaño de un huevo de codorniz en el talón. Reparo con parches mis pies y me acerco al refugio a ver si pueden curarme el talón. Allí no me curan y el centro de salud está cerrado. Tampoco encuentro sitio alguno donde cenar, en fin mañana sera otro día...

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Ética, cuántas cosas se dicen en tu nombre

A partir de la lectura del blog de Fernando Tricas y de su artículo Los nombres, las cosas, y los nombres de las cosas enlazo con otros dos artículos sumamente interesantes: ¿Ética blogger? ¿Mande? de Juan Julián Melero y ¿Ética blogger? Pues va a ser que sí de José Luis Orihuela. Os recomiendo encarecidamente su lectura.
La Ética es en este momento de mi vida una de las cuestiones que más me apasiona y, más que tratarla de un modo teórico -que en cierta medida ya es maltratarla- apuesto por experimentarla y aplicarla. La ética no es una cuestión aislada, no existe una ética de escritor, de médico o de abogado, por ejemplo. Existe la ética como manifestación individual de conducta. Refresco a Kant en mi memoria y cada día su principio me parece más perfecto, trascendente y trasgresor, porque ¿hay algo más trasgresor que actuar como creemos realmente que debemos hacerlo? «Obra según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal».
En los blogs, como en cualquier cuestión vital, apliquemos nuestra ética. No creo que nadie debiera actuar por miedo o premio, y menos de un ente superior sea Dios, Rey, Ley o cualesquiera otra forma del Superyo que se nos ocurra. Actuemos conforme a lo que dicte nuestro corazón y nuestra razón y, en caso de conflicto, ¡ay!, en caso de conflicto que prevalezca, lo que tú quieras lector, lo que quieras pero sin miedo.
Este pensamiento es sólo eso, un pensamiento, que a la vez es todo eso, puesto que es lo pensado y escrito, y a su vez pensado y escrito sólo para que tú critiques con tu razón práctica o se lo cuentes a Amador. Debes saber que sólo tú y en este momento eres el poseedor de ese pensamiento y como tal puedes adaptarlo a tu realidad o modificar ésta para adaptarla a lo que realmente piensas, pero piensa tú, no dejes que piensen por ti.
Felicidad: estado de un ser racional en el mundo, tal que en la totalidad de su existencia todo procede según su deseo y su voluntad, según Kant.
Que paséis un buen fin de semana, yo me voy a Teruel, sed felices.

Saludets :)

7 de Julio San Fermín

7 de Julio San Fermín

De San Fermín a Santiago, de 7 de Julio a 25 de Julio, tal era el plan. El caminar se hace andando no con fechas señaladas; éste es el único momento especial, el presente.
7 de Julio de 2004. Primera etapa: Pamplona-Puente la Reina. Salgo de Zaragoza en el Talgo de media mañana, llego a Pamplona al mediodía y al bajar del tren ya soy peregrino, tanto como los millones que durante siglos han sido. Me adentro en la Pamplona de San Fermín, algunos pamplonicas bien intencionados me muestran el camino al albergue, sólo busco el sello que atestigue el inicio del camino. Una vez obtenido, busco la salida de la ciudad y el contacto con los signos del camino, a poco se muestra la figura del refugio de la orden de Malta en Cizur Menor, la silueta del Alto del Perdón ya está en nuestro horizonte. Primer día: fuerzas de sobra y prisa en los pies. Asciendo el Alto del Perdón como si fuese una carrera, mi caminar es rápido, adelanto algunos peregrinos, converso con un maratoniano madrileño al que acompaña su mujer y prosigo con mi ritmo. Uterga, un camión de venta ambulante está en la carretera atendiendo a las señoras del pueblo. Me acerco y compro nectarinas (otro detalle de atención al peregrino, me dejan pasar no guardo turno), me acerco a la fuente del pueblo y, por cierto, aún no había comido y pasaban de las cuatro. Me alcanzan el madrileño y su esposa a los que convido a fruta; charlamos un rato y reanudamos el camino, más pausado ahora. Y disfrutando de la conversación del matrimonio llegamos a Muruzabal y de allí en un suspiro a Obanos, en cuya plaza ya están preparando el escenario para la representación del Misterio de Obanos. Se acerca uno de los momentos mágicos del camino: decido desviarme al camino Aragonés y visitar la Ermita de Nuestra Señora de Eunate. Había leído acerca del lugar pero su presencia, su luz trasmiten algo especial. La visito con deleite. Reanudo la marcha y llego a Puente la Reina «donde todos los caminos se hacen uno».Busco alojamiento en el refugio privado y me enfrento con las primeras pruebas personales, ¿cómo ducharse con una toalla de saltador de trampolín sin dejar la cámara, la cartera y el teléfono en la mochila? La convivencia con gentes de cualquier sitio, dejar a un lado las comodidades para compartir... Ceno en la calle Mayor de Puente la Reina, mi primer menú de peregrino, y me retiro al refugio. Aún no estoy habituado al horario peregrino y las seis de la mañana se me antoja muy temprano para levantarme. Hace tiempo que no duermo en un sitio con tanta gente, hay que compartir.

Buen gobierno, transparencia y ética

La compañía estadounidense de software Oracle y la Unidad de Inteligencia Económica, perteneciente al Grupo Economist, ha hecho un estudio, recogido por la web especializada CSWire y titulado "La importancia de la responsabilidad corporativa". Los tres aspectos básicos son: el comportamiento ético de su personal, el buen gobierno de la empresa, y la transparencia en las transacciones corporativas.
El 84% de los directivos e inversores consultados para el estudio consideraron que las prácticas de Responsabiliad Social Corporativa "pueden tener impactos muy positivos en la línea de negocio de la empresa".
Los consultados consideran que una auténtica conducta ética en la gestión ayuda a sostener la empresa.
El vicepresidente de Aplicaciones y Desarrollo de Oracle, Steven Miranda opina que "La responsabilidad corporativa se han ampliado más allá de la sala de reuniones y ha llegado a la participación con la comunidad" así mismo añade que "Los resultados de este estudio ilustran claramente las ventajas financieras para las empresas que se derivan en estrategias de buen gobierno más eficientes, transparentes y seguras en sus operaciones de negocio".
Algo esta cambiando, aunque en las empresas aragonesas abunda todavía la especie denominada "directivo-avestruz", quizá algún día saquen la cabeza, no perdamos la esperanza.

Mis soledades -Lope de Vega-

A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
¡No sé que tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!.
Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
Pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
.../...
Fea pintan a la envidia ,
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones , ni pleitos.
Ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca , como yo, afirmaron
parabién, ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.

¿Venimos o nos traen?

Los occidentales nos sentamos en sillas cuyas patas apenas tocan el suelo, nuestras ventanas además de pequeñas casi siempre están cerradas, mientras que los orientales se sientan directamente en el suelo, sus casa casi no tienen paredes y parecen brotar del paisaje. ¿Qué tiene de curioso todo esto?….Pues nada, si no atendemos al origen que genera tal comportamiento, mientras que los occidentales creemos que "Venimos a la tierra", los orientales aseguran que es "La tierra quien los trae". Esa pequeña sutileza puede configurar toda una cultura y determinar el comportamiento de una sociedad. Y si pensamos en ello, asegurar que "venimos al mundo" desde el mas allá nos autoriza, como seres superiores, a hacer lo que queramos con él, mientras que si "es el mundo el que nos trae" debemos adaptarnos, como invitados funcionales, armónicamente a él, a riesgo de matarlo como creo lo estamos haciendo actualmente.

Actitud vital

En los momentos de crisis se suelen generar tres actitudes.
La primera, negar el problema. Postura que refleja inmadurez y es propia de comportamientos infantiles o adolescentes. Al ignorarlo, no se busca la solución.
La segunda es considerar que no hay salida, que no podemos superar las circunstancias adversas y sólo queda sucumbir a ellas. Esta actitud conduce al inmovilismo.
La tercera es verlos de un modo global tomando conciencia de que los seres humanos no somos elementos aislados sino que vivimos tremendamente interrelacionados con nuestros semejantes y también con el medio que nos rodea. Esta actitud conlleva esperanza pues la persona descubre que tiene en sus manos la posibilidad de elegir en todo momento y, por lo tanto, de producir cambios en sus circunstancias.
Esta última opción pasa en un primer momento por reconocer nuestros problemas, dependencias o adicciones y buscar soluciones encaminadas al cambio personal, siendo conscientes de que ese hecho afectará también al entorno y a nuestros semejantes.
Uno de los aspectos a tener en cuenta es que todo cambio implica que algo vamos a perder y algo vamos a ganar. El equilibrio entre esos dos factores será lo que nos lleve a una existencia feliz o problemática.
Desafortunadamente, los mensajes que nos hace llegar la sociedad van enfocados hacia el consumismo, hacia la cultura del tener en lugar del ser. Este mecanismo de evasión funciona en un primer momento. Pensamos que acumulando cosas materiales cubriremos nuestras carencias.
La sabiduría popular nos dice que la felicidad no consiste en tener más cosas sino en ser feliz con las que tenemos.

Así es la vida

Un agricultor pacífico y tranquilo que vivía con su hijo vio un día que su único caballo se había escapado del establo. Los vecinos no dudaron en acercarse a su casa y condolerse por su mala suerte.
- Pobre amigo, qué mala fortuna. Has perdido tu herramienta de trabajo. ¿Quién te ayudará ahora con las penosas tareas del campo? Tú solo no podrás, y te espera el hambre y la ruina.
Pero el hombre únicamente contestó:
-Así es la vida.
Pero dos días después su caballo regresó acompañado de otro joven y magnífico ejemplar. Los vecinos esta vez se apresuraron a felicitarlo.
-¡Qué buena suerte, ahora tienes dos caballos. Has doblado tu fortuna sin hacer nada! El hombre sólo musitó:
-Así es la vida.
Pero a los pocos días el padre y su hijo salieron juntos a cabalgar. En un tramo del camino, el joven caballo se asustó y tiró de la montura al muchacho, que se partió una pierna en la caída. Nuevamente los vecinos se acercaron a su casa.
-Sí que es mala suerte; si no hubiese venido ese maldito caballo, tu hijo estaría sano como antes, y no con esa pierna rota que Dios sabe si sanará.
El agricultor volvió a repetir:
-Así es la vida.
Pero ocurrió que en aquel reino se declaró la guerra y los militares se acercaron a aquella perdida aldea a reclutar a todos los jóvenes en edad de prestar servicio de armas. Todos marcharon al frente menos el hijo del agricultor, que fue rechazado por su imposibilidad de caminar. Los vecinos fueron otra vez a casa del agricultor, en esta ocasión con lágrimas en los ojos.
-¡Qué desgracia la nuestra, no sabemos si volveremos a ver a nuestros hijos; tú en cambio tienes en casa al tuyo con una pequeña dolencia!
El hombre, una vez más, dijo:
-Así es la vida.

(Uno entre "LOS 120 MEJORES CUENTOS DE LAS TRADICIONES ESPIRITUALESDE ORIENTE; Recopilación de Ramiro Calle y Sebastián Vázquez")

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"Gratis lo recibís dadlo gratis"

"Gratis lo recibís dadlo gratis" (Mt 10,8b)

"Las cuatro libertades. La 0 es la de usar el programa. La 1 la de estudiarlo y adaptarlo a tus necesidades. La 2 es la de ayudar al prójimo a usarlo regalándole copias del programa y la 3 es la de participar en crear la lengua universal del ciberespacio publicando una versión mejorada y, por supuesto, gratuita del programa en beneficio de todos" R. Stallman

Ética y empresa.

Creo que una buena actuación ética es, al mismo tiempo, una buena actuación profesional. La ética descubre en los hombres algo de más valor que la simple actuación profesional.
La ética empresarial es una exigencia de la persona, cualquiera que sea su trabajo. La ética empresarial supone que sus principios son los mismos que los de la moral general. Si genuinamente se mantiene una preocupación por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad) proporcionándoles "dignidad y respeto", el trabajador estará feliz y motivado para producir calidad. Este estado de ánimo, sentido de felicidad, es en sí una cuestión ética. En muchas empresas inmersas en la competitividad y falta de tiempo para todo, los trabajadores son el "recurso humano". Esto puede al menos interpretarse como sujetos que no son personas sino recursos (con todas las implicaciones éticas que esto conlleve). Estos recursos son atractivos en la medida que cumplan con juventud, dedicación, resultados, identificación con la empresa, esfuerzo que vaya más allá de la estricta responsabilidad, ser capaz de trabajar en equipo, ser agradables, saber de informática y dominar varios idiomas... y, mejor aún, si su costo es "bajo". Una vez que este recurso se ha desgastado --y luego de haber entregado la vida a la empresa (sin olvidar que la familia también vive este proceso)--, puede ser fríamente reemplazado por otro recurso, que sepa de informática, de bajo precio, etc., etc. Este es el comportamiento de las empresas hacia los recursos humanos (personas con familias que dependen de ellos, aspiraciones, necesidades, sentido de dignidad, sueños de justicia) en la mayoría de las empresas que interactúan en un ambiente de competencia y, sin embargo, existen empresas que no dudan en mencionar que las personas son uno de sus principales activos. La ética empresarial, como tal, significa actuar en un ambiente que no sólo procura el más alto respeto y dignidad de sus empleados (personas y nunca recurso), sino que procura que la empresa se presente frente a la sociedad de manera honrada, veraz y honesta, procurando el bien social.

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